Por si no lo sospechabas todavía ya te lo decimos nosotros: una tienda en línea no se monta en un mes, como tampoco una tienda física… Y te lo decimos porque lo conocemos de primera mano: sencillamente, no se puede; hacer el estudio de mercado, dar con un modelo de negocio, encontrar proveedores, pedirles presupuesto, que te lo envíen, re negociar con ellos para que te salgan las cuentas, echar esas cuentas, contratar el proveedor de tecnología, montar la web, encontrar almacén y transportistas…

Vamos, se puede intentar correr, pero con pocas garantías –ninguna, siendo realistas– y puede llevarte a perder tiempo, dinero y salud física y mental.

Con esto no queremos desanimar a nadie a montar un Comercio Electrónico, la venta en línea debe ser considerada por las empresas como una oportunidad, un medio a su alcance para mejorar el negocio, ya que añaden valor al producto y realzan la posición de la empresa.


Disponibilidad en cualquier momento

Tener una tienda en la Internet es como tener un empleado siempre disponible en la tienda para que a cualquier hora pasen los clientes, vean lo que vendes y lo que les guste lo puedan comprar. 24/7/365.

Reducción de costes

Si tu negocio es totalmente digital olvídate de los gastos de alquiler del local, la factura de la luz, el agua, etc… Pero recuerda que tendrás otros costes como el alojamiento web, el dominio, etc…

Aumento de la visibilidad

Amplía tus fronteras, no te quedes en el ámbito local, ni en representantes o intermediarios; Internet es una única para todo el mundo por lo que llegarás tan lejos como te propongas. Además, puedes acceder al mercado que te interese con un público más especializado si lo deseas.

Mejor servicio al cliente

Puedes comunicar las características de tus productos y servicios de una manera más fiable y, además, puedes atender mejor al cliente cuando este realiza alguna consulta, existiendo diversos medios con los que se podrán comunicar contigo, como el correo electrónico, mensajería instantánea o un gestor de consultas, entre otros.

Mejora la fidelización de clientes y marketing

Un cliente en una tienda física no deja de ser un suceso espontáneo sin recuerdo que nos proporciona una información muy limitada y no almacenada sobre ese cliente y esa experiencia. En la venta en línea esto no es así: conocemos qué productos o servicios han interesado a cada cliente, con nombre y apellidos, en qué momento, cuáles finalmente ha comprado o si no lo ha hecho y, además, tenemos algunos datos demográficos como rangos de edad o localización…


Dicho esto te animamos a que te embarques en la aventura de la venta en línea y digital. Pero, ¡por Dios, no lo hagas solo! No queremos que te pierdas en la red de redes. ¡Vayamos en equipo y hagamos que ese viaje tenga un buen final!

Sabemos que cuando nos conozcas y empieces a trabajar con nosotros, solo podrás decir: ¡La Virgen Santa! ¡Esto va a toda máquina!